jueves, 24 de noviembre de 2011


El cachorro correteaba por el pasillo, después de haber descansado estaba enérgico, mientras el gato miraba desde una ventana a lo alto.
Siendo ya Lunes, Lilian coge al cachorro en brazos y lo lleva al veterinario. Sentada en las sillas esperando a que le tocara su turno, el perro salta de su regazo a conocer a un perrito que también esperaba allí, Llilian levanto la mirada de el suelo y ve a un chico joven, moreno, alto y con ojos color miel.

-Parece que se llevan bien- Le dice el chico, tras un pequeño silencio continua- Buenas, soy Kevin.
A continuación Kevin estira la mano como para estrechársela.

Lilian se queda perpleja y con voy muy tímida y cogiéndole de la mano le contesta:
-Yo me llamo Lilian, encantada.

-Como se llama el pequeño- Le pregunta Kevin mirando al cachorro.

-No tiene nombre, me lo encontré en la calle mojado y hambriento- Contesta ella.

-Valla...

El veterinario David, un hombre de confianza para Lilian, sale de una sala e interrumpe la conversación de los dos jóvenes.
-Lilian, ¿Y eso que has venido?, ¿le ocurre algo a Budi?.

-No no, mi pequeño Budi esta muy bien, en casa durmiendo como hace todo el día, algo normal en un gato, e venido por que me e encontrado a un cachorro  y me gustaría ver si esta sano y si tiene dueño - Le comenta a David.

-Mmm... es raro que en un pueblo tan pequeño se encuentren animales sin dueño, ven, pasa por aquí- Le contesta señalando una sala.

David mira al cachorro y después de un rato de silencio comenta:
- No creo que esta pequeña tenga dueño, parece haber sido abandonada, esta perfecta pero un poco agotada eso si, es una hembra, Lilian sabes que si no puedes o no quieres quedártela puedes decírmelo, llamaría a una protectora cercana para que se la llevaran.

A Lilian no le gustaba la idea de que se fuera a una protectora, le había cogido cariño, una cosa tan pequeña en tan poco tiempo le había agradecido mucho con solo una mirada.
-No te preocupes David me la llevo a casa, si no tiene problemas con Budi me la quedare.
Lilian sale de la sala y mira a el joven Kevin.

-Bueno, parece que al final me la llevo a casa - Comenta ella

- ¡Oooh es fantastico!- Kevin agacha la cabeza y sin personalice dos veces dice- Por cierto Lilian, me preguntaba si te gustaría quedar un día de estos para ir a un pueblo cercano con los perros a dar un paseo.

Hacia ya tiempo que a Lilian no le invitaba un hombre a salir a dar un paseo, así que sin pensarlo contesto:
-Por supuesto me parece perfecto, toma, aquí te apunto mi número, llámame cuando quieras- Apunta su número en un papel y se lo entrega.

Lilian volvió a casa contenta, al llegar, suelta a la pequeña perra y le dice.
-Te llamaras Katty.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

El encuentro con mi pequeño



Lilian vuelve a despertarse un día mas, con su rutina de mirar hacia los lados y cerrar los ojos.
Era un día precioso para ella, llovía y hacia una brisa fresca, para algunas personas ese día era horrible pero a ella le encantaba caminar por las calles empapadas de agua, sin pensarlo, sale a la calle. Ni una sola persona en el pueblo de Filettino, situado en una escarpada colina a unos cien kilómetros al este de Roma, con solo 550 habitantes, sus calles empinadas y mojadas, pocas personas querían salir, ademas a esas horas, solían estar todos durmiendo.

Caminando, escucha aullidos, venían de un descampado, intrigada corre a ver que es lo que sucede, un cachorro de Foxter blanco y negro estaba llorando, Lilian salta el muro que le separa de el cachorro y lo coge, el pequeño cachorro no tenia chapa de identificación, parecía haber sido abandonado, Lilian decide quitarse la chaqueta y tapar a el cachorro con ella.

Vuelve a su modesta casa, era domingo así que no podía llevarlo a el veterinario, su gato se acerco sigilosamente inspeccionando al invitado, el perro parecía hambriento a si que Lilian saca un poco de carne picada y se la da.
La joven muchacha se sienta en el suelo junto a el perro a leer uno de sus libros favoritos, el cachorro cansado apoya la cabeza sobre  su regazo, sus ojos reflejan agradecimiento, este simple acto la enamoró.

martes, 22 de noviembre de 2011


Se despertó con el frió de cada mañana, era uno de esos días en los que el viento golpea con fuerza las hojas de los arboles, con los pies congelados y una vez mas se dio cuenta de que en la cama faltaba el, miro a su lado, como cada mañana esperaba darse la vuelta y encontrarle, pero nada. 
Cerro los ojos, y una extraña sonrisa salio en su rostro, pensar en el era un buen motivo para despertarse con ánimos, los abrió otra vez y decidió levantarse.

Vistió su desnudo cuerpo con una chaqueta de tela azul, y salio de la habitación, el olor a café inundaba toda la cocina, mientras ella miraba por la ventana, el gato esperaba el pote de leche y tal vez algún que otro trozo de comida del anterior día.....

Cansada de ver pasar el tiempo, deja la taza de café sobre el fregadero y se dirigió a su habitación, se saca esa chaqueta azul y se viste para salir a la calle.

Cámara en mano, abre la puerta y sale a dar una vuelta. Como cada día va a su parque preferido lleno de flores, donde hacer fotos era su pasatiempos.
Lilian, termina el día colgando fotos y fotos  en una pagina acostada en su cama pensando en la misma persona que pasa por su mente cada mañana.